jueves, 18 de diciembre de 2014

MALWARE TE PARTA

Internet se ha convertido en una herramienta imprescindible en nuestra vida, pero está llena de peligros que pueden estropear nuestro ordenador o conseguir nuestros datos personales.
Hay que tener especial cuidado con los malwares que son los softwares que se infiltran en el ordenador sin conocimiento de su dueño para bloquearlo, mostrarnos publicidad, dañar los archivos o robarnos datos.



Entre ellos, destacan los virus, que son programas que dañan los sistemas informáticos. Hay varios tipos, benigno si solo está presente sin realizar nada, que infecte archivos ejecutables y no podamos utilizarlos, que infecte las partes del disco duro que se utilizan para encender el ordenador y que infecte la BIOS, por lo que falla el ordenador y no se puede realizar ningún trabajo.


Otro tipo de malware son los troyanos, que se alojan en nuestro ordenador y permiten el acceso a usuarios externos para conseguir información o controlar remotamente la máquina y no necesariamente su objetivo sea provocar daños. Suele estar dentro de una aplicación introduciendo todo tipo de archivos, para desactivar el antivirus o el cortafuegos, utilizarlo para ver contenidos eróticos y pasarnos la factura o impedir el acceso a nuestro ordenador con una contraseña; también puede enviar spam, atacar a terceros, diseminar virus o realizar cualquier otro delito informático.

 Los gusanos suelen estar en el archivo adjunto de un correo electrónico para copiar archivos de nuestro ordenador, borra el original y copia las líneas del programa en ese archivo. Puede copiarse entre nodos de una red automáticamente. Consigue las direcciones de correo e infecta a los contactos, se conecta a Internet y descarga más malware e incluso puede transmitirse por bluetooth.





 El spyware sigue la información confidencial del usuario y se la envía a terceros, con fines publicitarios. Suele ir acompañado de Adwares (software de anuncios). Hace que se abran ventanas emergentes, que aparezcan nuevas barras de herramientas en el navegador y nuevos iconos en el escritorio, que Internet vaya más lento, y que tengamos un buscador distinto al habitual.





El phishing es una técnica que consiste en engañar al usuario mediante un correo electrónico para que pulse en un enlace con el propósito de validar sus claves. Si clicas te lleva una página prácticamente idéntica a la de tu banco para obtener nuestros códigos de seguridad.

El pharming se basa en redirigirnos a la página falsa del banco sin que necesitemos ningún enlace. Al entrar a la página verdadera del banco te redirige a la falsa.

 El spam son los correos electrónicos publicitarios enviados en grandes cantidades que perjudican de alguna manera al receptor.


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